sábado, 11 de febrero de 2017



En Venezuela muchos lo llamamos “mousse de parchita”, aunque más bien lo que hemos preparado es un “cheseecake de parchita” porque lleva queso fresco o queso crema en sus ingredientes.
Esta delicia es uno de los postres más populares y queridos en Venezuela y aunque no tiene sus raíces en nuestro país, fueron algunos cocineros franceses los que se encargaron de adaptar el famoso mousse de chocolate a los gustos y sabores tropicales, preparándolo con frutas caribeñas como la guanábana o la parchita. Esta última también se conoce como chinola, granadilla, maracuyá o maracujá, parcha o fruta de la pasión.
DIFICULTAD: Media
TIEMPO: 120 minutos
PORCIONES: Para 10 personas



INGREDIENTES PARA LA BASE:

·       30 galletas tipo María
·       125 gr. de mantequilla derretida
·       papel antiadherente para hornos
·       1 aro o 1 molde desmontable para tortas de 22 cm. de diámetro

INGREDIENTES PARA EL RELLENO:

·       500 gr. de queso Quark tipo alemán (queso fresco) o queso crema tipo Philadelphia, preferiblemente bajo en grasas
·       250 ml. de pulpa de parchita (chinola, granadilla, maracuyá o maracujá, parcha, fruta de la pasión)
·       150 gr. de azúcar
·       6 láminas de gelatina sin sabor o 2 cucharadas soperas de gelatina en polvo (utiliza la gelatina sin sabor que tengas a mano y revisa las instrucciones del paquete. Debes utilizar la cantidad necesaria para gelificar aprox. 750 ml.) (Ten presente que un sobre de gelatina en polvo sin sabor de la marca Royal tiene 10 gramos y está pensado para que gelifique 500 ml. de líquido)
·       200 ml. de nata líquida para montar

INGREDIENTES PARA LA CUBIERTA:

·       2 láminas de gelatina sin sabor o 1 cucharadita de gelatina en polvo (Depende de la gelatina que vas a usar. Preferiblemente verifica las instrucciones del paquete)
·       125 ml. de pulpa de parchita (chinola, granadilla, maracuyá o maracujá, parcha, fruta de la pasión)
·       2 cucharadas de azúcar

Tabla de calorías

PREPARACIÓN DE LA BASE:

Con la ayuda de una picatodo o una licuadora, tritura las galletas.
Una opción muy buena es: Meter las galletas en una bolsa plástica para alimentos, cerrarla bien y pasarle un rodillo por encima hasta que veas que las galletas están hechas migas.
Derrite la mantequilla en el microondas.
Coloca las galletas desmigajadas en un recipiente y mezclas bien con la mantequilla derretida.
Ahora, vamos a utilizar el molde al revés, es decir, con lo de arriba para abajo. De esta manera será más fácil desmoldar el cheesecake.
Coloca el molde en el centro de un pedazo de papel antiadherente para hornos. Cuida de que el pedazo de papel sea unos 4-5 cm. más grande que el molde.
Comienza a torcer y a curvar el papel alrededor del molde. Trata de hacerlo bien apretado y ajustado. Cuando llegues al final, deja un pedacito un poquito más largo y lo pegas con cinta adhesiva. Aquí te dejamos nuestro video para que veas como lo hacemos.
Vierte dentro del molde la mezcla de galletas y con la ayuda de la base de un vaso, aplastas de manera que cubras uniformemente todo el fondo. En este caso no necesitaremos cubrir las paredes del molde. Reserva aparte.
PREPARACIÓN DEL RELLENO:

En un recipiente, remoja las láminas de gelatina en agua fría hasta que esponjen y ablanden.
En una ollita calienta la pulpa de parchita. No dejes que hierva. Aparta de la hornilla y pasas el líquido por un colador para extraer todas las semillas y devuelves el líquido a la ollita. Agrega el azúcar al jugo o zumo caliente y esperas a que se disuelva.
Exprime la gelatina, la añades, revuelves y esperas a que se diluya completamente. Recuerda que es importante que la gelatina no hierva. Reserva y espera a que se enfríe un poco.
En otro recipiente y con la ayuda de una batidora eléctrica, monta la nata líquida.
En otro recipiente, remueve con un batidor de mano, el queso Quark tipo alemán (queso fresco) o el queso crema tipo Philadelphia hasta que esté libre de grumos.
Agrega parte de la mezcla de queso a la gelatina para temperar la mezcla. Esto es importante, ya que si se agrega la gelatina caliente a la mezcla, ésta se endurece de inmediato y la masa no quedará homogénea. Añade el resto de la mezcla del queso y mezcla bien cuidando que todo quede bien integrado.
Con la ayuda de una espátula, agrega en varias tandas la nata montada y mezcla con movimientos envolventes. Debe quedar una masa homogénea y brillante.
Vierte la mezcla en el molde encima de la base de galletas y esparce bien. Dale unos golpecitos contra la encimera de la cocina para que no te queden burbujas de aire en la masa.
Lleva la torta a la nevera por 4 a 6 horas para que se endurezca.
Nosotros normalmente preparamos este cheesecake de un día para el otro.
PREPARACIÓN DE LA CUBIERTA:

En un recipiente, remoja las láminas de gelatina en agua fría hasta que esponjen y ablanden.
En una olla calienta la pulpa de parchita. Esta vez no vas a colar las semillas. Agrega el azúcar, y cuando ésta esté disuelta, apartas de la hornilla y añades la gelatina, remueves bien y esperas a que se disuelva completamente. Recuerda que la gelatina no debe hervir. Reserva y espera a que se enfríe un poco antes de colocarla sobre el cheesecake. Cuando esté temperada y aún líquida, agrégala, nivela la superficie y distribuye las semillas para que queden bien repartidas.

Deja reposar en la nevera por una hora o hasta que se endurezca.

Este bizcocho de remolacha y chocolate es sencillamente delicioso y celestial. No solo puedes utilizar la receta para prepararlo con remolachas, también puedes hacerlo de zanahorias o de calabaza.
Ahora que llega el frío y la modorra, no hay nada más sabroso que un pedazo de bizcocho con una taza de café o de té calientito.
Ahora, manos a la obra, que tenemos trabajo en la cocina
DIFICULTAD: Fácil
TIEMPO: 120 minutos
PORCIONES: Para 10 personas



INGREDIENTES:

·       250 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
·       300 gr. de azúcar morena o azúcar moscabada
·       3 huevos tamaño “L” a temperatura ambiente
·       115 gr. de chocolate de cobertura (Fondant) con aprox. 55% de cacao
·       340 gr. de remolacha cocinada hecha puré
·       ralladura de una naranja
·       2 sobres de azúcar vainillado o 1 cucharadita esencia o extracto de vainilla
·       280 gr. de harina trigo todo uso (sin leudante)
·       1 cucharada de cacao puro en polvo (100%)
·       2 cucharaditas de bicarbonato de sodio
·       ¼ cucharadita sal
·       1 molde de aprox. 25 cm. de diámetro
·       azúcar glasé o nevazúcar para decorar
·       chocolate negro raspado para decorar

PREPARACIÓN:

Un día antes de preparar el bizcocho:

Hierve las remolachas con su piel en agua sin sal hasta que estén suaves por aprox. 60 minutos o hasta que al introducir un palito de madera, éste entre con suavidad. Si lo deseas, también las puedes hornear durante 60 minutos o hasta que al introducir un palito de madera, éste entre con suavidad.

Una vez cocinadas, pela las remolachas y las trituras hasta que obtengas un puré. Cuida de que no te queden grumos.
Coloca el puré en un colador sobre un plato hondo y lo dejas en la nevera durante toda la noche para que cuele todo el líquido posible.

PARA PREPARAR EL BIZCOCHO:

Precalienta el horno a 180ºC / 350ºF (arriba y abajo).
Engrasa el molde con mantequilla y enharina. Si deseas, también puedes utilizar papel antiadherente para hornos.
Tamiza la harina de trigo, el bicarbonato de sodio, la sal, el cacao en polvo y reserva aparte.
Derrite el chocolate en el microondas o en Baño de María. Cuida de hacerlo poco a poco para que el chocolate no se vuelva grumoso. Cuando el chocolate esté derretido, añade 50 gr. de mantequilla y la disuelves dentro del chocolate. Reserva y deja enfriar.
Con la ayuda de una batidora eléctrica para tortas, bate el resto de la mantequilla (200 gr.) hasta que ésta haya blanqueado y luego añade el azúcar poco a poco y en varias tandas.
Añade los huevos uno a uno. Cuida de añadir cada huevo luego de que el anterior se haya integrado completamente. Agrega el azúcar de vainilla o el extracto de vainilla.
Añade el puré de remolacha, el chocolate con la mantequilla derretida y bate a velocidad baja. Agrega la ralladura de naranja y sigue batiendo.
Al final agrega en tres etapas los componentes secos previamente tamizados y mezcla con la ayuda de una espátula con movimientos envolventes y siempre en la misma dirección hasta que los ingredientes se hayan integrado. La mezcla debe quedar de un color uniforme y parejo.
Vierte la mezcla en el molde, alisa y nivela la superficie, y le das al molde unos golpecitos contra la encimera de la cocina para eliminar las burbujas de aire y para que la mezcla entre bien por todos los rincones del molde.
Lleva al horno y hornea por aprox. 50 a 60 minutos o hasta que al introducir un cuchillo o palito de madera, éste salga limpio. Esto dependerá de tu horno.
Saca del horno y dejar enfriar en el molde por 10 minutos. Luego desmolda sobre una rejilla y lo dejas enfriar completamente.

Antes de servir, decora espolvoreando abundante azúcar glasé y chocolate raspado por encima.

Existen muchísimas recetas de tortas de pan, pero la receta que traemos hoy es super fácil y rápida de hacer y lo más importante, es riquísima. Esta es una de esas tortas que comes en momentos especiales y que siempre recuerdas. El encanto que tienen todas las recetas de este tipo de tortas es el uso de ese pan que se queda viejo y está duro, y que a nadie le provoca ni mojarlo en el café y menos aún enchumbarlo en la salsa que te queda en el plato.

Esta es una de esas recetas que nacen para aprovechar los alimentos que pensamos que ya no sirven y que cuando menos lo piensas te das cuenta de que un pedazo de pan viejo puede dar origen a un postre delicioso o a un acompañante sabrosísimo.

DIFICULTAD: Fácil
TIEMPO: 90 minutos
PORCIONES: Para 10 personas

 
INGREDIENTES:

·       250 gr. de pan en barra (baguette o pan canilla)
·       1 lata (397 gr.) de leche condensada azucarada
·       400 ml. de leche líquida
·       1 cucharadita de esencia o extracto de vainilla o 2 sobres de azúcar vainillado
·       100 gr. de queso blanco no muy salado (nosotros utilizamos queso Feta)
·       5 huevos medianos
·       50 gr. de pasas o cranberries (opcional)
·       1 molde redondo de aprox. 22 cm. de diámetro

Tabla de calorías.

PREPARACIÓN:

Trocea el pan en pedazos pequeños y lo colocas en un recipiente hondo.
Baña el pan con leche y lo dejas remojando hasta que absorba todo el líquido. Si el pan es fresco lo dejas unos 15 minutos y si está duro, lo dejas remojando por aprox. 60 minutos.
Si vas a agregarle pasas, remójalas en un poquito de vino o simplemente en agua caliente.
Pre-calienta el horno a 180ºC / 350ºF (arriba y abajo).
Unta el molde con mantequilla y luego enharinas. Reserva.
Cuando el pan esté totalmente humedecido y blando lo introduces en el vaso de una licuadora o batidora y agregas los huevos, la leche condensada azucarada, el queso blanco, la vainilla y trituras bien hasta que obtengas una mezcla homogénea.
Saca las pasas del líquido y las escurres bien. Pasa las pasas por un poquito de harina de trigo, las sacudes y les quitas el exceso. Esto evitará que las pasas se hundan y te queden todas abajo. De esta manera, quedarán distribuidas por toda la torta.
Vierte la mezcla en el molde y agregas las pasas de manera que te queden bien repartidas.
Lleva la torta al horno, las colocas en la rejilla del medio y horneas por 1 hora y 15 minutos, o hasta que al introducir un cuchillo o un palito de madera, esté salga limpio.

Saca la torta del horno, desmoldas y dejas que se enfríe sobre una rejilla.

Estuve dándole a la cabeza y curucuteando la nevera y las gavetas a ver que encontraba y tuve la idea de hacer unos ponques de yogurt y coco. No saben que delicia de ponquesitos he preparado. Son tan, pero tan esponjosos y sabrosos, que lo que provoca es comerse uno tras otro así que vamos a los ingredientes y a la receta.

DIFICULTAD: Fácil
TIEMPO: 120 minutos
PORCIONES: Para 10 personas




INGREDIENTES:

·       250 gr. de yogurt
·       100 gr. coco rallado
·       200 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
·       240 gr. de azúcar
·       1 pizca de sal
·       4 huevos tamaño “M”
·       250 gr. harina de trigo todo uso
·       1 cucharadita de polvo de hornear o levadura química (tipo Royal)
·       moldes para muffins y cupcakes
·       16 cápsulas de papel para muffins Nr. 8


PREPARACIÓN:

Prepara los moldes con las cápsulas de papel. Reserva.
Precalienta el horno a 180ºC / 350ºF (arriba y abajo).
Tuesta el coco en una sartén o en el horno. Reserva aparte y deja que se enfríe.
Bate la mantequilla con la ayuda de una batidora eléctrica para tortas hasta que esté bien cremosa. Añade poco a poco y por cucharadas el azúcar y la pizca de sal. Espera a que una cucharada de azúcar se haya integrado completamente para añadir la próxima cucharada.
Añade los huevos uno a uno. Luego, cuando los huevos estén bien mezclados, agregas el yogurt.
Tamiza la harina de trigo con el polvo de hornear o levadura química (tipo Royal) y lo añades en tres tandas a la mezcla. Luego agrega el coco. Bate solo hasta que los ingredientes estén integrados.
Vierte la mezcla en los moldes, nivela bien la superficie y le das al molde unos golpecitos contra la encimera de la cocina para eliminar las burbujas de aire.
Hornea por 30-35 minutos o hasta que al introducir un cuchillo o palito de madera, éste salga limpio.
Saca del horno, desmolda sobre una rejilla y decora con coco, con azúcar glasé o con chocolate.

Si te sobran los puedes congelar y comerlos luego cuando te provoquen y te entre la angustia dulcera.


TIRAMISÚ DE FRAMBUESAS

DIFICULTAD: Media
TIEMPO: 90 minutos
PORCIONES: Para 10 personas



INGREDIENTES:

·       250 gr. de frambuesas congeladas
·       50 gr. de azúcar
·       3 cucharadas de Kirschwasser (Licor de cerezas) (opcional)
·       1 cucharada de harina fina de maíz (Maicena)
·       1 cucharada de agua a temperatura ambiente
·       250 gr. de mascarpone
·       6 cucharadas de leche
·       1 sobre de azúcar de vainilla o 1 cucharadita de extracto o esencia de vainilla
·       200 ml. de nata líquida para montar de 35% materia grasa
·       20 a 22 plantillas o bizcochos de soletilla
·       abundante chocolate rallado para decorar
·       1 molde rectangular de aprox. 23 cm. x 16 cm.


PREPARACIÓN:

En una olla calienta las frambuesas congeladas y el azúcar.
Mezcla en un recipiente pequeño la maicena con la cucharada de agua, cuidando de que no queden grumos y la añades a las frambuesas. Cocina hasta que el azúcar se haya disuelto completamente.
Retira del fuego, deja enfriar y cuando esté tibio, agrega el Kirschwasser.
En un recipiente monta la nata para montar la nata: Es importante que la nata líquida esté muy fría (0º – +3ºC), pero no congelada y el recipiente donde la vayas a batir también. Bate a velocidad máxima fijándote muy bien cuando comienza a espesar (la batidora produce un ruido distinto). Baja la velocidad y bates por unos segundos más. Cuida de no pasarte, ya que se te cortará haciéndose mantequilla.

En otro recipiente bate con la ayuda de una batidora eléctrica para tortas, el mascarpone con la leche hasta que te quede una mezcla bien cremosa y brillante. Añade con la ayuda de una espátula y en tres etapas la nata al mascarpone. Mezcla con movimientos envolventes.
Coloca ordenadamente una capa de plantillas o bizcochos de soletilla en el fondo del molde; encima esparce una capa de la salsa de frambuesas y luego un manto de la mezcla de mascarpone y nata. Repite la operación una vez más.
Coloca un papel o film plástico para alimentos y lleva el tiramisú al frigorífico por unas 4 a 6 horas. Nosotros usualmente lo hacemos de un día para otro para que los sabores tengan tiempo de entremezclarse.

A la hora de servir, esparce abundante chocolate rallado para decorar.

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